Los retos que enfrentan hoy los centros de estudios superiores deben ser respondidos conforme a una visión de escuela construida sobre la base de la fortaleza y la experiencia, y que, al mismo tiempo, se erija como una organización abierta que propicie la movilidad de sus actores en la generación y socialización del conocimiento, así como la construcción del ideal de formación de hombres y mujeres polivalentes que respondan a las vicisitudes y exigencias de un mundo que cambia rápidamente.

El modelo educativo de la Escuela Superior Internacional de Diseño concreta su filosofía en cinco principios educativos que sostienen el carácter integral y humanístico de la educación. Una filosofía que se sustenta sobre dos premisas ideológicas fundamentales:

Educar no es enseñar desde fuera, sino propiciar que la persona crezca desde adentro. En el proceso educativo, el agente principal será el principio interno de actividad del alumno.
El aprendizaje se facilita cuando el estudiante participa responsablemente en el proceso mismo, asignando a la enseñanza el papel estimulador.

El modelo exige que la perspectiva pedagógica de la institución rebase las teorías de aprendizaje y vislumbre una educación plena que forme hombres y mujeres tolerantes, reflexivos, bien intencionados y socialmente solidarios.

Los 5 principios educativos de ESI

1. Aula invertida. Nuestro modelo pedagógico plantea la necesidad de transferir parte del proceso de aprendizaje fuera del aula, con el fin de utilizar el tiempo de clase para el desarrollo de procesos cognitivos de mayor complejidad que favorezcan el aprendizaje significativo. En este sentido, el aula es un ambiente de aprendizaje dinámico e interactivo, en el que el facilitador (profesor) guía a los estudiantes en la aplicación de los conceptos y en su involucramiento creativo con el contenido del curso.

2. Acompañamiento. En nuestro contexto docente, el profesor cumple su rol como acompañante del alumno en su proceso de aprendizaje autónomo. Detecta el potencial del alumno tanto en las diferentes áreas curriculares como en sus habilidades sociales y personales, y busca que los alumnos aprendan por descubrimiento para así afianzar sus aprendizajes y sean significativos.

3. Vinculación. No tenemos vocación de factoría industrial. Somos un centro necesariamente familiar, y actuamos con el objetivo de incrementar las oportunidades de desarrollo y formación personal y profesional de nuestros estudiantes; y promovemos herramientas de vinculación con el sector productivo, así como mecanismos para fortalecer en los estudiantes los conocimientos y habilidades necesarias para el impulso de nuevos negocios que le permitirán generar alternativas laborales.

4. Innovación. En un mundo en constante cambio es indispensable cambiar y adaptarse para adecuar los programas a las necesidades de los estudiantes, a la vez que orientarlos. El fomento del aprendizaje compartido entre estudiantes, docentes, investigadores y actores de diversos espacios institucionales, obliga a movilizar las estructuras cognitivas hacia la práctica reflexiva de los aprendizajes: la conducción de los aprendizajes a la construcción en distintos escenarios de modelos de acción.

5. Internacionalismo. Un centro educativo que participa de la sociedad contemporánea incluye en su ADN un componente internacional que promueva la interconexión de los estudiantes de toda la comunidad educativa. Uno de los primeros pasos en ese sentido lo constituye la inclusión del idioma inglés en los distintos programas académicos, asegurando con ello el acceso a la información actualizada y el desarrollo de la comunicación. También ofrecemos al estudiante la realización de intercambios universitarios con las mejores Escuelas internacionales.